La mecánica detrás del vuelo
Aviator viene de Spribe, el estudio especializado en juegos de crash. Cada sesión es independiente: no hay historia previa, no hay patrón que predecir. Depositás tu apuesta, ves el avión elevarse con el multiplicador creciendo, y decidís en qué momento hacer cash out para llevarte la ganancia. Si esperás demasiado y el avión se cae antes de que hagas clic, perdés la
apuesta. La volatilidad es alta: los saltos pueden ser suavizados (1.50, 2.00, 2.50) o explosivos (5.00, 10.00, 50.00). Cada ronda tiene su propia curva de riesgo.